El hombre, los árboles y la esperanza

¡Hasta un árbol tiene más esperanza! Si lo cortan, volverá a brotar y le saldrán nuevas ramas. Job 14:7
Introducción:
- Job perdió sus bienes, sus hijos y su salud. En medio del dolor, mira un árbol (Job 14:7-9).
- Para Job, el árbol tenía más esperanza que el hombre.
- Pero toda la Biblia usa el árbol para hablar de ti. Y de esperanza.
1. El hombre y los árboles. Dios te mira y ve un árbol (Mc 8:24).
- El ciego, en medio de su sanidad, dijo: «veo a algunas personas, pero no puedo verlas con claridad; parecen árboles que caminan» (Mc 8:24).
- El árbol tiene raíz. Sin raíz, eres «una caña débil sacudida con la más leve brisa» (Mt 11:7).
- Eras «una rama cortada de un olivo silvestre», y Dios te injertó «en un árbol cultivado» (Ro 11:24).
- Jesús es «la vid verdadera» (Jn 15:1). Y «los justos florecerán como palmeras» (Sal 92:12).
2. El árbol. Cada parte de él habla de tu vida con Dios (Sal 1:3).
- Tierra: los que andan con Dios «son como árboles plantados a la orilla de un río» (Sal 1:3).
- Raíz: «Arráiguense profundamente en él y edifiquen toda la vida sobre él» (Col 2:7).
- Tronco y hojas: el tronco es rectitud espiritual, apunta al cielo. Las hojas no son frutos, pero identifican al árbol.
- Frutos: «de la misma manera que puedes identificar un árbol por su fruto, puedes identificar a la gente por sus acciones» (Mt 7:20).
3. Las cuatro estaciones. Todo árbol pasa por todas ellas.
- Otoño e invierno: las pruebas. El árbol pierde las hojas, pero no pierde la raíz.
- Primavera y verano: las victorias.
- El árbol plantado a la orilla del río «siempre da fruto en su tiempo» (Sal 1:3). La estación no es una sentencia.
4. La esperanza de los árboles. Aunque lo corten, vuelve a brotar (Job 14:7).
- Dios «no aplastará a la caña más débil, ni apagará una vela que titila» (Is 42:3).
- «Aunque sus raíces hayan envejecido en la tierra y su tocón esté podrido» (Job 14:8), todavía hay esperanza.
- «al sentir el agua renacerá y echará nuevos brotes» (Job 14:9).
- El agua es el Espíritu Santo. Jesús le prometió a la mujer del pozo un agua que «se convierte en un manantial que brota con frescura» (Jn 4:14).
Conclusión:
También nos alegramos al enfrentar pruebas y dificultades porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia. Y la resistencia desarrolla firmeza de carácter, y el carácter fortalece nuestra esperanza segura de salvación. Romanos 5:3-4
- El corte no es el fin del árbol. El invierno no es el fin del año.
- Acércate al agua. Donde hay olor a agua, hay brote.
- ¿Qué parte de tu vida fue cortada, y qué tan cerca del agua estás hoy?