Las tres vestiduras que José perdió

Entonces, cuando llegó José, sus hermanos le quitaron la hermosa túnica que llevaba puesta. Génesis 37:23
Introducción:
- José nunca fue un soñador. Soñó los sueños que Dios le dio (Gn 37:5-9).
- Sus hermanos se burlaron: «¡Aquí viene el soñador!» (Gn 37:19). El sueño era de Dios; el apodo se quedó con José.
- Entre el sueño y el palacio, José perdió tres vestiduras. Cada pérdida fue un escalón.
1. La vestidura del favoritismo. José pierde la túnica que su padre le dio (Gn 37:23).
- Jacob «amaba a José más que a sus otros hijos» y le dio «una hermosa túnica» (Gn 37:3).
- «sus hermanos le quitaron la hermosa túnica que llevaba puesta» (Gn 37:23).
- El favoritismo te deja cómodo, no preparado. Dios deja caer la túnica para empezar el proceso.
2. La vestidura de la prueba. José pierde el manto, pero no pierde la integridad (Gn 39:12).
- «¿Cómo podría yo cometer semejante maldad? Sería un gran pecado contra Dios» (Gn 39:9).
- «José se zafó de un tirón, pero dejó su manto en manos de ella al salir corriendo de la casa» (Gn 39:12).
- Mejor perder el manto que perder la alianza. La prueba le costó la ropa y la libertad, pero «el Señor estaba con José en la cárcel» (Gn 39:21).
3. La vestidura de la victoria. José deja la ropa de la cárcel y se presenta ante el faraón (Gn 41:14).
- «Después de afeitarse y cambiarse de ropa, José se presentó ante el faraón» (Gn 41:14).
- Delante del trono, José no se lleva la gloria: «No está en mis manos el poder para hacerlo (...) pero Dios puede decirle lo que su sueño significa» (Gn 41:16).
- La túnica que sus hermanos le quitaron se convierte en «ropas de lino de la mejor calidad» (Gn 41:42). Dios devuelve más de lo que le quitaron.
Conclusión:
Ustedes se propusieron hacerme mal, pero Dios dispuso todo para bien. Génesis 50:20
- Para ser aprobado por Dios, tienes que perder.
- Perder la comodidad, perder el manto, perder la ropa de la cárcel. Si no sueltas la túnica, no vistes el lino.
- ¿Qué vestidura te está quitando Dios hoy?