Libre albedrío

Hoy te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre bendiciones y maldiciones. Deuteronomio 30:19
Introducción:
- Dios formó al hombre del polvo y, enseguida, le dio una orden (Gn 2:7, 16-17).
- Una orden solo tiene sentido para quien puede elegir.
- Tres personajes en el huerto: Dios, Satanás y el hombre.
1. Dios es libre y conoce el futuro (Is 46:9-11).
- «Todos mis planes se cumplirán porque yo hago todo lo que deseo» (Is 46:10).
- «Solo yo puedo predecir el futuro antes que suceda» (Is 46:10).
- Saber antes no es obligar. Presciencia no es imposición.
2. Satanás y el pecado. La serpiente no obligó; ofreció (Gn 3:4).
- Dios dijo: «Si comes de su fruto, sin duda morirás» (Gn 2:17).
- La serpiente dijo lo contrario: «¡No morirán!» (Gn 3:4).
- El pecado no vino de Dios. Vino de la elección contra Dios.
3. El hombre. Libre albedrío perfecto, después corrompido (Gn 2:16-17; Ro 7:15).
- Adán podía «comer libremente del fruto de cualquier árbol del huerto», excepto de uno (Gn 2:16-17). Libertad con límite.
- Antes de la caída, la voluntad era libre y perfecta. Después de ella, quedó corrompida.
- «quiero hacer lo que es correcto pero no lo hago. En cambio, hago lo que odio» (Ro 7:15).
4. El libre albedrío y la obra de Dios. Eliges porque Dios te capacita (Fil 2:13).
- «Dios trabaja en ustedes y les da el deseo y el poder para que hagan lo que a él le agrada» (Fil 2:13).
- «nadie puede venir a mí a menos que me lo traiga el Padre, que me envió» (Jn 6:44).
- El no es del hombre. El sí es capacitado por Dios, y es tuyo de verdad.
5. La oportunidad de elegir. Dios pone la vida y la muerte delante de ti (Dt 30:15-20).
- «Ahora pongo al cielo y a la tierra como testigos de la decisión que tomes» (Dt 30:19).
- Dios no solo da la elección. Él dice cuál elegir.
- «Puedes elegir esa opción al amar, al obedecer y al comprometerte firmemente con el Señor tu Dios» (Dt 30:20).
6. Resistir al Espíritu Santo. El hombre puede decirle no a Dios (Hch 7:51).
- «¿Resistirán para siempre al Espíritu Santo? Eso es lo que hicieron sus antepasados, ¡y ustedes también!» (Hch 7:51).
- La gracia que puede ser resistida es gracia que puede ser recibida.
Conclusión:
¡Ay, si eligieras la vida, para que tú y tus descendientes puedan vivir! Deuteronomio 30:19
- La elección es real. La consecuencia también.
- Deja de resistir al Espíritu Santo. Comprométete firmemente con el Señor. Esa es la clave para tu vida.
- ¿Qué vas a elegir hoy: la vida o la muerte?