Lo correcto con la motivación equivocada

Abel también presentó una ofrenda (...). El Señor aceptó a Abel y a su ofrenda (...). Génesis 4:4
Introducción:
- Puedes hacer lo correcto y, aun así, equivocarte.
- Equivocarte en la motivación, equivocarte en la forma, equivocarte en el tiempo.
- Dios no mira solo lo que haces. Mira por qué, cómo y cuándo.
1. Motivación equivocada. Dios acepta primero a la persona, después la ofrenda (Gn 4:4).
- Caín y Abel hicieron lo mismo: los dos presentaron una ofrenda. La diferencia fue la fe: «Fue por la fe que Abel presentó a Dios una ofrenda más aceptable que la que presentó Caín» (Heb 11:4).
- El fariseo y el cobrador de impuestos subieron al mismo templo a orar. Uno oró para lucirse: «Te agradezco, Dios, que no soy como otros» (Lc 18:11). El otro: «Oh Dios, ten compasión de mí, porque soy un pecador» (Lc 18:13). Solo uno regresó justificado (Lc 18:14).
- Simón el hechicero quiso comprar el poder de Dios. Pedro respondió: «tu corazón no es recto delante de Dios» (Hch 8:21).
2. Forma equivocada. La buena intención no sustituye la obediencia (1 Cr 15:13).
- David quiso llevar el arca a Jerusalén. Lo correcto. Pero la pusieron «en una carreta nueva» (2 S 6:3), y no sobre los hombros de los levitas.
- Los bueyes tropezaron, Uza extendió la mano para sujetar el arca y murió allí mismo (2 S 6:6-7).
- David aprendió: «No habíamos consultado a Dios acerca de cómo trasladarla de la manera apropiada» (1 Cr 15:13). La segunda vez, los levitas «llevaron el arca de Dios sobre los hombros (...) tal como el Señor le había indicado a Moisés» (1 Cr 15:15).
3. Tiempo equivocado. Lo correcto fuera del tiempo de Dios se vuelve tragedia (Hch 7:25).
- Moisés quería librar al pueblo. Lo correcto. Pero lo hizo con sus propias manos: mató al egipcio y escondió el cuerpo en la arena (Éx 2:11-12).
- «Moisés supuso que sus compatriotas israelitas se darían cuenta de que Dios lo había enviado para rescatarlos, pero no fue así» (Hch 7:25).
- Fueron cuarenta años más en el desierto hasta que Dios apareció en la zarza (Hch 7:30). El llamado era correcto; el tiempo era de Dios.
Conclusión:
La gente puede considerarse pura según su propia opinión, pero el Señor examina sus intenciones. Proverbios 16:2
- No basta con hacer lo correcto. Hazlo con la motivación correcta, de la forma correcta y en el tiempo correcto.
- «Hay una temporada para todo» (Ec 3:1).
- ¿Por qué, cómo y cuándo has estado haciendo lo que haces para Dios?