¿Para qué poder?

pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes; y serán mis testigos (...). Hechos 1:8
Introducción:
- Todo el mundo quiere poder. La pregunta no es si tú lo quieres; es por qué y para qué lo quieres.
- Poder es autoridad. Y la autoridad no es nuestra: «el poder, oh Dios, te pertenece a ti» (Sal 62:11).
- Dos preguntas: ¿por qué poder? ¿Para qué poder?
1. Jesús y el poder. Él recibió el poder, vivió en el poder y repartió el poder (Lc 4:14).
- «Entonces Jesús regresó a Galilea lleno del poder del Espíritu Santo» (Lc 4:14).
- «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra» (Mt 28:18).
- «Miren, les he dado autoridad sobre todos los poderes del enemigo» (Lc 10:19).
2. ¿Por qué queremos poder? El problema no es el poder; es el motivo (Hch 8:19).
- Simón, el hechicero, quiso poder para ganar dinero: «Déjenme tener este poder también» (Hch 8:19). El don de Dios no se compra (Hch 8:20).
- Sansón usó el poder para su propio placer: «¡Consíguemela! A mí me gusta ella» (Jue 14:3).
- Los enemigos de la cruz de Cristo quieren poder para la fama: «se jactan de cosas vergonzosas y solo piensan en esta vida terrenal» (Fil 3:19).
3. ¿Para qué poder? Para testificar (Hch 1:8).
- El poder viene con un propósito: «y serán mis testigos, y le hablarán a la gente acerca de mí en todas partes» (Hch 1:8).
- Testigo es la persona capaz de declarar algo que conoce perfectamente. No testificas de lo que oíste decir; testificas de lo que viviste.
- «y también ustedes deben dar testimonio de mí porque han estado conmigo desde el principio de mi ministerio» (Jn 15:27). Quien anda con Jesús tiene algo que contar.
4. El testigo y el poder. El poder no hace al testigo; el carácter sí (Ap 2:10).
- El testigo es fiel: «si permaneces fiel, incluso cuando te enfrentes a la muerte, te daré la corona de la vida» (Ap 2:10).
- El testigo es verdadero: «y sabemos que su relato es fiel» (Jn 21:24).
- El testigo conoce la resurrección: «Los apóstoles daban testimonio con poder de la resurrección del Señor Jesús» (Hch 4:33).
- El testigo está preparado: «Si alguien les pregunta acerca de la esperanza que tienen como creyentes, estén siempre preparados para dar una explicación» (1 P 3:15).
Conclusión:
Los apóstoles daban testimonio con poder de la resurrección del Señor Jesús y la gran bendición de Dios estaba sobre todos ellos. Hechos 4:33
- Poder sin propósito se vuelve escenario. Poder con propósito se vuelve testimonio.
- El poder pertenece a Dios. Él no presta poder para tu vanidad; Él da poder para la misión.
- ¿Tú deseas poder para testificar o para jactarte?