Transformados, no conformados
El texto base es Romanos 12:2. En la NTV, Pablo nos dice que no imitemos las conductas ni las costumbres de este mundo, sino que dejemos que Dios nos transforme cambiando nuestra manera de pensar, para conocer la voluntad de Dios, que es buena, agradable y perfecta.
Este versículo tiene tres verbos, y siguen un orden: primero no me conformo, después dejo que Dios me transforme y solo entonces experimento la voluntad de Dios. No es posible experimentar la voluntad de Dios siendo una persona conformada.
1. No te conformes
Nos gusta adelantar procesos. Queremos experimentar enseguida la presencia y el poder de Dios. Después de la multiplicación de los panes, Jesús le dijo a la multitud que lo buscaba porque había comido hasta saciarse, no por las señales (Jn 6:26).
El mundo vive de pruebas: siete días gratis, degustación en el supermercado. Y vamos a Dios pensando que también es así: "voy a ver hasta cuándo me quedo en esta iglesia", "quiero solo una parte del paquete". Pero Dios quiere transformarte, y para eso primero necesita desmoldarte: sacarte de los moldes que construyeron tu crianza, la cultura, la sociedad y todo lo que consumes.
1.1 El mundo trabaja de afuera hacia adentro
La sabiduría mundana no alcanza lo más profundo de tu ser. Por eso empieza por el comportamiento, y de tanto comportarse de manera equivocada la mente se cauteriza. El dios de este mundo cegó el entendimiento de los incrédulos (2 Co 4:4), y Romanos 1 muestra personas tan entregadas a sus costumbres que Dios las entregó a sus propias pasiones (Ro 1:24).
El mundo nos alcanza por los cinco sentidos, y eso genera carencias, porque lo que es éxito para el mundo no es éxito para el Reino. El salmista casi se desvió al ver la prosperidad de los impíos, hasta que entró en el santuario y entendió el fin de ellos (Sal 73). El evangelio no se trata de resultados, porque el resultado ya fue garantizado en Cristo: somos más que vencedores. Se trata de procesos de entendimiento.
1.2 El arma del enemigo es el sofisma
El diablo rara vez viene con una mentira descarada. Usa falsos argumentos, medias verdades con apariencia de verdad (2 Co 10:4-5), como hizo con Adán y Eva. A veces un consejo de productividad se vuelve casi un principio bíblico. Pero el salmista dice que, si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los que la construyen, y que él concede el sueño a sus amados (Sal 127:1-2). Mucha gente puede enseñarte a ser buena persona; solo la oración, la Biblia y el ayuno te enseñan a ser creyente.
1.3 El buen comportamiento no es el evangelio
Al diablo no le molesta que tengas buen comportamiento, siempre que sea conforme a los patrones del mundo. Si falta ser creyente, falta todo.
- Caín y Abel presentaron ofrendas, pero el corazón de Caín deseaba matar a su hermano (Gn 4).
- Los fariseos eran los que mejor se comportaban, pero Jesús los llamó sepulcros blanqueados (Mt 23:27).
- Muchos dirán que expulsaron demonios en su nombre, y él les dirá: "Jamás los conocí" (Mt 7:22-23).
Todo comportamiento que no proviene de un entendimiento espiritual correcto desemboca en religiosidad. No acumulamos millas con Dios. Jesús murió para quitar nuestra culpa. Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia (Ro 5:20), pero eso no es licencia para pecar: no uses la libertad como excusa para la carne (Gá 5:13).
1.4 Conformismo no es contentamiento
Ser conformado es tomar la forma de las circunstancias. El contentamiento es bueno: gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento (1 Ti 6:6). Pero el contentamiento tiene que ver con lo que tienes, no con lo que eres. Estar contento con quien eres genera orgullo, y el orgullo genera conformismo.
A la religiosidad le gusta dar nombres espirituales a cosas carnales: llamar contentamiento al conformismo y paciencia a la pasividad.
2. Deja que Dios transforme tu manera de pensar
Si el mundo controla nuestra manera de pensar, estamos conformados. Si Dios la controla, estamos transformados. Dios solo tiene una cosa para tu vida: transformación.
2.1 No es fuerza de voluntad
El evangelio no se trata de tu disciplina ni de tu fuerza de voluntad. Pablo confesó que hacía lo que no quería (Ro 7:19-24). El evangelio se trata de la muerte de mi voluntad: ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí (Gá 2:20).
Job estaba contento, pero no conformado. Pasó por una de las mayores transformaciones de la Biblia y terminó diciendo que antes conocía a Dios solo de oídas, pero ahora sus ojos lo veían (Job 42:5).
2.2 Dios no reforma, transforma
No eres una casa buena que solo necesita techo nuevo y una mano de pintura. Dios quiere mover las estructuras, no las apariencias. Cuando él transforma quien eres, todo el comportamiento cambia. Él quiere explicarte por qué cometes los pecados que cometes, y cuando entiendes, dejas de cometerlos.
En quién te vas a convertir no es decisión tuya. Es Dios quien decide, y tú entregas tu voluntad en sus manos.
3. Experimenta la voluntad de Dios
Tenemos la mente de Cristo (1 Co 2:16). Cuando somos transformados y no interrumpimos ese ciclo, dejamos de preguntar a otros cuál es nuestro propósito, porque crucificamos nuestra voluntad. Todo lo que Dios nos llama a hacer, cuando no estamos conformados, es desafiante y nos saca de aquello que creemos dominar.
El evangelio ofrece una transformación que genera amor por Dios y por el prójimo. No es un amor con condiciones predefinidas. Juan, el apóstol del amor, una vez quiso pedir fuego del cielo sobre los samaritanos (Lc 9:54). Sin transformación en el entendimiento, no logramos amar.
Pablo lo resume en 2 Corintios 3:18: el velo fue quitado, y el Señor, que es el Espíritu, nos transforma poco a poco a su imagen gloriosa. Cuanto más te pareces a Jesús, menos te pareces a ti mismo.
Conclusión
Toda transformación de tu vida ocurre a partir de una iluminación de tu entendimiento. Comportarse bien es bueno, es educado y glorifica a Dios, pero no transforma. Dios no espera un sacrificio de comportamiento, sino el sacrificio de tu voluntad: tus propósitos y planes entregados a él.
¿En qué áreas de tu vida has llamado contentamiento a lo que en realidad es conformismo?