Se buscan testigos: favor presentar evidencias

Texto base: Hechos 1:6-9
"…pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra." (Hechos 1:8)
Introducción
Las últimas palabras de una persona tienen peso. Y cuando Jesús está a punto de ser llevado al cielo, no habla de estructuras, templos o estrategias humanas. Habla de identidad. De propósito. De vocación.
Jesús no solo envía a la Iglesia al mundo con una misión. La forma con una vocación. Y esa vocación es clara: ser testigo.
Llamado, Misión y Vocación
En el caminar de la Iglesia, estos tres elementos son fundamentales:
- Llamado: Cuando Jesús le dice a Pedro "sobre esta roca edificaré mi iglesia", Él llama a la Iglesia a la existencia (Mateo 16:18).
- Misión: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15).
- Vocación: "Me seréis testigos" (Hechos 1:8).
La misión es lo que hacemos.
La vocación es quiénes somos.
La misión está en la mente: planificación, estrategia, acción.
La vocación está en el corazón: esencia, ardor, identidad.
¿Qué significa ser un testigo?
La palabra "testigo" en el texto original es mártys, que también significa mártir. Eso lo cambia todo.
Ser testigo no es solo contar lo que viste.
Es vivir el mensaje hasta el punto de entregar la propia vida por él, si es necesario.
"Ahora conozco que la palabra de Jehová es verdad en tu boca." (1 Reyes 17:24)
El mundo no solo necesita oír hablar de Jesús. Necesita ver a Jesús en nosotros.
Nuestra vida necesita confirmar lo que nuestra boca anuncia.
El primer testigo: Esteban
En Hechos 7 encontramos a Esteban. Lleno del Espíritu, sabiduría y gracia, es acusado injustamente, pero permanece firme. Mientras lo apedrean, ora como oró Jesús: "Padre, perdónalos".
"He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios." (Hechos 7:56)
La única vez en toda la Biblia que Jesús aparece de pie en el cielo.
Jesús se levanta para recibir a su primer testigo.
El Peligro del Falso Testigo
El falso testigo es quien habla de aquello que no vive.
Es el creyente 007: en el trabajo, nadie sabe que es creyente. En las redes sociales, Jesús no aparece.
"¿Cómo creerán en aquel de quien no han oído?" (Romanos 10:14)
No basta vivir en silencio esperando que las personas se den cuenta.
El testimonio verdadero habla y vive.
No fuimos llamados para ser abogados de Jesús.
Fuimos llamados para ser testigos.
El Secreto del Testigo: El Espíritu Santo
"…pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo…" (Hechos 1:8)
El secreto del testigo no está en la elocuencia, el carisma ni el currículo.
El secreto es el poder del Espíritu Santo.
Es Él quien capacita, recuerda, convence y transforma.
Tu parte es ponerte a disposición. El resto, Él lo hace.
El Testigo No Se Esconde
El mundo tiene sed de lo que llevamos. Está cansado de discursos vacíos y apariencias.
Quiere verdad. Y la verdad que transforma está en nosotros.
No escondas a Jesús en tu vida, en tu negocio, en tus redes sociales.
"La fe viene por el oír, y el oír por la palabra de Dios." (Romanos 10:17)
Si vives el evangelio, habla de él.
Si llevas a Jesús, muéstralo.
Si eres agradecido, da testimonio.
Jesús no quiere reporteros espirituales ni jueces fariseos.
Quiere testigos verdaderos.
Conclusión
La iglesia no es un lugar para oír hablar de Jesús.
La iglesia es un lugar donde los testigos se reúnen para presentar evidencias de que Jesús está vivo.
"Pero en ninguna manera estimo mi vida como preciosa para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios." (Hechos 20:24)
Fuiste llamado.
Fuiste vocacionado.
Fuiste capacitado.
Ahora, da testimonio.